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Cómo aprovechar la volatilidad de los mercados y transformarla en una oportunidad

CONSTRUYE A LARGO PLAZO, ACTUANDO MEJOR A CORTO PLAZO.

INTRODUCCIÓN.

En esta ocasión, el artículo es un extracto de la “Carta del primer semestre de 2018, del fondo de inversión Fórmula Kau Tecnología”, donde hemos aprovechado para dar algunas explicaciones sobre los mercados financieros, que ayudarán al inversor/ahorrador a tomar mejores decisiones en años movidos.

 

¿HABLAMOS (OTRA VEZ) DE VOLATILIDAD?

PRESENTANDO AL “SR. MERCADO”

Últimamente nos están preguntando mucho acerca de la volatilidad, del porqué suben y bajan los precios de los activos de esta forma y tan rápido.

Esto es algo normal y comprensible, y nuestra labor no solo debe ser gestionar adecuadamente los ahorros de todos nosotros, sino también la de formar y responder a todas estas preguntas.

Para todo aquel que lleve ya un tiempo en esto de la inversión en Renta Variable, sabrá lo que es experimentar la volatilidad en su piel.

El “Sr. Mercado” como así lo llamaba Benjamin Graham (el gran inversor y padre del Value Investing), tiene muchos “cambios de humor”, y buena parte del tiempo el comportamiento que tiene es irracional.

Esto hace que cuando el Sr. Mercado está eufórico, los activos suban de precio (a veces por encima de su verdadero valor), y otras, cuando el Sr. Mercado está temeroso, hace que el precio de los activos caiga (incluso muy por debajo de su verdadero valor).

Este comportamiento que pasa de lo racional a lo irracional, genera “volatilidad”, esos cambios tan repentinos en el precio de los activos, que frecuentemente se confunde con riesgo.

La gente muy a menudo se pregunta por qué sucede esto.

Y la respuesta, más allá de que en ocasiones existan motivos o eventos puntuales que hacen de catalizadores de los “cambios de humor del Sr. Mercado”, radica en que los propios mercados lo forman personas, y las personas de por sí son de naturaleza irracional, especialmente en determinadas situaciones o momentos.

LA GENTE Y EL SR. MERCADO

No obstante, lo malo no es que exista volatilidad en los mercados, al contrario, ya que esto genera ocasionalmente oportunidades buenas de compra y de venta.

El problema real es la reacción que tiene la mayoría de la gente ante esta situación de volatilidad.
Está más que demostrado que la mayoría de inversores (o partícipes en fondos) reacciona de la forma inversa a la recomendada frente a la volatilidad.

Es decir, cuando los mercados caen temporalmente por cualquier motivo, la mayoría de personas entra en pánico vendedor pensando que llega el “apocalipsis” y si no actúan, perderán todo su dinero. De la misma forma, cuando el mercado está al alza y el precio de los activos sube por encima de su verdadero valor, la reacción típica de la gente es la euforia, que los lleva a comprar activos al disparatado precio al que se vendan en ese momento, ya que “no paran de subir” y así tendrás éxito seguro.

Esto último hace muchas veces que se generen las famosas “burbujas”, fruto del incremento desproporcional del precio de un activo y que finalmente acaba explotando.

Del mismo modo, cuando hay una corrección natural de mercado, y la gente entra en pánico vendedor, lo que logran es acentuar esa caída provocando un castigo mayor sobre el precio de los activos en cuestión.

UNA ANALOGÍA BASTANTE FAMILIAR…

Si bien puede que todo esto a muchos les resulte un poco ajeno, creo que si lo piensan, podrán encontrar equivalencias en la burbuja de bonos hipotecarios que produjo el crash de 2008, que sometió a gran parte de la economía mundial a una crisis duradera.

Sin entrar a narrar esta historia que todos vivimos, lo que podemos ver es justamente el mismo patrón: Euforia que lleva a inflar el precio de los activos (inmuebles) por encima de su verdadero valor, y luego un crash, que produce miedo y derrumba el precio de los activos.

El “valor” de ese activo (inmueble) nunca cambió, pero su precio sin embargo estuvo en una montaña rusa.
Lógicamente los detonantes del crash fueron otros, pero solo queremos hacer ver en esta ocasión el comportamiento de la gente (la euforia y el pánico).

En los mercados financieros, para colmo, los precios de los activos se pueden ver en tiempo real, a veces cambiando a ritmo frenético, lo que alimenta más fervientemente tanto la euforia como el pánico en la gente.
Por tanto, la volatilidad es inherente a los mercados, ya que los mercados los forman personas.

CORTO PLAZO VS. LARGO PLAZO

No obstante, estos cambios en los precios, esta volatilidad, solo tiene impacto en el corto plazo.
A largo plazo, el precio siempre tiende a encontrar su verdadero valor, ajustándose y equilibrándose de manera natural.

Y esto es lo único que nos debe importar.

Por eso lo que hagan los mercados a corto plazo, no nos debe importar lo más mínimo, ya que si de verdad hemos comprado un buen activo infravalorado (por el motivo que sea), a largo plazo el mercado tenderá a reconocer ese valor que tenemos en nuestras manos, si sus fundamentales no cambian.

Para finalizar esta explicación sobre la volatilidad, los efectos a corto y largo plazo de estos movimientos, y crear un “dibujo mental”, nos gusta valernos de un símil inspirado en la explicación sobre la diferencia entre “el clima y el tiempo”, que hizo el divulgador científico Neil Degrasse Tyson en el programa Cosmos.

CLIMA Y TIEMPO

Para esta explicación, Neil Degrasse hablaba de que a largo plazo lo único que nos debe importar es la tendencia del “clima”, y eso es lo que hay que observar, independientemente de las variaciones a corto plazo que se produzcan en el “tiempo”, que resultan irrelevantes.

Decía que esto era como salir a pasear con tu perro.

Durante el paseo, tú decides ir del punto A al B, pero mientras tu perro, de camino va a moverse para todos lados de forma errática. Aunque al final, vas a llegar al destino (punto B), ya que era tu propósito.

En la inversión ocurre lo mismo.

Si has invertido adecuadamente, la tendencia de tus activos a largo plazo será alcista, es decir, se llegará a ese destino (punto B), independientemente de que a corto plazo exista volatilidad (el perro que se mueve para todos los lados).

Y eso es lo único que nos debe importar, mentalidad a largo plazo, y no la volatilidad del corto plazo.

HECHOS Y NO PALABRAS

 

Retorno activos

Esta gráfica muestra el retorno real (descontando inflación) de las inversiones en diferentes tipos de activos desde 1801 hasta el 2006.

Vemos como a largo plazo, independientemente de los crash bursátiles como el de 1929, 2000 o la volatilidad general, la renta variable (stocks), es con diferencia el activo que mejor rentabilidad nos va a ofrecer a largo plazo, aunque a corto plazo debamos “sufrir” esas variaciones en los precios.

Por el contrario, el dinero en efectivo (Dólar, euros,…), y especialmente desde que se perdió el patrón oro en 1971, se deprecia rápidamente con el tiempo fruto de la inflación y las políticas monetarias, siendo por tanto la opción que más RIESGO tiene para nuestro patrimonio a largo plazo.

Curiosamente con esto se llega a la conclusión de que eso que nos venden como “riesgo”, no lo es. Solo es volatilidad, y simplemente es algo que genera oportunidades si somos inversores inteligentes.

Realmente, el riesgo viene de no saber, o peor aún, de creer que se sabe cuando realmente no es así.

Riesgo Mark Twain

Los bancos tradicionales se aprovechan mucho de este hecho, para “asesorar” a sus clientes sobre cuál es el mejor “producto” de ahorro para ellos, y tergiversan el verdadero significado de “riesgo” / “volatilidad”, y aconsejan en muchos casos decisiones que de verdad hacen que la gente pierda su dinero con el tiempo.

¿Y entonces qué hay que hacer? EL INVERSOR INTELIGENTE

La respuesta es muy sencilla: APROVECHAR INTELIGENTEMENTE LA VOLATILIDAD.

La volatilidad genera oportunidades de comprar algo por menos de lo que realmente vale. Y del mismo modo, permite vender algo por encima de lo que realmente vale.

Margen de seguridad

 

Y aquí es donde entra en acción el concepto de “Margen de Seguridad”.

Supongamos por ejemplo, que nosotros calculamos que una empresa tiene un valor X, y si sigue manteniendo sus fundamentales intactos, este valor irá creciendo poco a poco con el tiempo de manera acorde. Esto es lo que en la gráfica vemos como la línea roja “intrinsic Value”.

Ahora bien, la realidad es que en los mercados, el precio de la acción de esa empresa no siempre coincide con su valor, hay discrepancias.

Más bien su precio va moviéndose arriba y debajo de su verdadero valor, como vemos en la línea de curvas de color azul “precio de la acción”.

En ocasiones ocurre, que por cualquier motivo, el precio del activo que queremos comprar cae tan por debajo de su verdadero valor (por ejemplo más de un 30%), que estará produciéndose lo que se denomina “Margen de Seguridad”, y por tanto abriendo la ventana a poder comprar esa empresa, habiendo reducido el riesgo.

Un ejemplo más ameno

Si vamos un día cualquiera a la tienda Zara a comprar unos pantalones, nos encontraremos con que su precio es, por ejemplo, 50€.

Pero a la semana siguiente resulta que los mismos pantalones ahora están de rebajas y cuestan 25€.

Nos habremos llevado el mismo valor (esos pantalones), pero a mitad de precio.

Precio vs. Valor

 

¿Se entiende?
Esto que resulta tan fácil de entender, tan de sentido común, y fácil de hacer con las compras de ropa, requiere de algo más de temple para hacerlo en las inversiones.

Como comentábamos antes, la estadística habla por sí sola, y está demostrado que la mayoría de personas actúa de manera equivocada frente a la volatilidad en la inversión realizada en los mercados bursátiles, lugar donde adquirimos activos “reales”, es decir, empresas.

Por este motivo, lo mejor para un inversor particular debe ser informarse y formarse adecuadamente, como primera medida. Luego, si realmente quiere dormir tranquilo y despreocuparse del tema, seguramente el dinero estará mejor en manos de profesionales que batallan adecuadamente en estas guerras, y además fiscalmente también será lo óptimo.

Una vez explicada la volatilidad y la irracionalidad detrás de todo, esperamos que el partícipe/inversor ahora se encuentre con una mejor posición a la hora de tomar decisiones.

Los partícipes/inversores comprenderán el poder de interpretar adecuadamente la volatilidad y cómo sacar provecho de la misma, aunque haya que tener bastante “estómago”.

 

ALGUNAS CONCLUSIONES

En lugar de entrar en pánico cuando tu Fondo de Inversión, o los mercados en general, tienen una corrección a la baja, los partícipes más informados aprovecharán para aumentar sus posiciones comprando con descuento, para beneficiarse a largo plazo de esta irracionalidad puntual.

De esta forma, además, nos ayudan estratégicamente a nosotros los gestores profesionales, a realizar adquisiciones de buenas empresas con descuento, gracias a la liquidez que se aporta en estos momentos clave.

 

CONTINUACIÓN: CÓMO LO HEMOS APLICADO EN FÓRMULA KAU TECNOLOGÍA F.I.

Explicada ya la volatilidad, que es el hecho del que más se ha hablado este primer semestre de 2018, y lo positivo que es si se aprovechan adecuadamente las oportunidades que genera, pasamos a comentar cómo hemos trabajado los asesores del fondo esta primera parte del año, y cuáles han sido los hechos más relevantes.

Todo esto lo podrás encontrar descargando nuestra carta semestral. -> AQUÍ

 

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Invierte con sentido común.

Un saludo,

Diego Porto

 

Publicado: 14/07/18

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